¿Cómo preparar una sesión de catequesis?

¿Cómo preparar una sesión de catequesis?

 El Catequista no es un profesor que viene a enseñar una materia más, es un apóstol de la Nueva Evangelización.  

 Cuando se va a preparar una sesión de catequesis no es suficiente revisar el Catecismo para ver el tema que voy a dar. Es importante tener en cuenta la responsabilidad que significa dar a conocer experimentalmente a Cristo.

 El Catequista no es un profesor que viene a enseñar una materia más, de acuerdo al concepto que se tiene actualmente, donde la enseñanza está fundada en la información que transmite a sus alumnos para que estos se limiten a repetir las lecciones aprendidas o transmitir el fruto de sus investigaciones.

 Para tener claro como debe de ser un catequista es necesario recordar como eran los maestros del oriente. Estos estudiosos de la ley enseñaban a vivir de acuerdo al plan divino. Facilitaban encontrar el sentido de la existencia y la forma de cumplir la propia vocación. El maestro llegaba a ser mas importante que el padre. Un hebreo buscaba saber vivir.

 No se contaban con una academias o institutos sino que su propio estilo de vida era lo que enseñaba, su autoridad no se basaba en títulos o estudios, sino en la vida que llevaban. Esto era lo que invitaba a seguirlos e imitarlos.

 Jesús “Maestro” aparece en el escenario religioso de su tiempo como uno de estos maestros de Israel, sin embargo, Jesús se distingue de los otros maestros.

  • Los discípulos tenían el derecho de seleccionar al maestro que más les convenciera y conviniera, Jesús escogía personalmente a cada uno de sus seguidores.
  • El discipulado era tomado solo temporalmente, los discípulos de Jesús lo siguen por toda la vida.
  • Los discípulos entraban al servicio del maestro casi de la misma forma que un esclavo servía a su amo. Jesús les llama amigos.
  • Los niños y mujeres no eran considerados aptos para el discipulado, Jesús pide que los niños se acerquen a él y un grupo de mujeres lo siguen para aprender a vivir su vida
  • Los seguidores de un ilustre maestro gozaban de fama y autoridad ante el pueblo. Para los que seguían se encontraban con problemas, persecuciones y calumnias.

 Como todos los maestros les enseña a vivir, pero su estilo de vida tiene características que lo hacen único.

 Hay otros dos aspectos que debemos de tener en cuenta cuando estamos preparando una sesión de catequesis:

 1) Conocer quien es el destinatario de la catequesis, la edad, sexo, nivel socioeconómico, conocimientos, o preparación previa del los participantes, son factores que debemos considerar, de ello depende toda la preparación que hagamos de nuestra sesión Nunca un grupo será igual a otro grupo, cada grupo tiene su dinámica y problemática propia.

2) Tener presente que el objetivo de la catequesis es que las personas que participan en la catequesis conozcan experimentalmente a Cristo, evitar transmitir solo la teoría y dar información. El catequista como lo veíamos antes es un formador y propiciar el clima favorable para que el catequizado participe de la revelación y que el amor lo lleve a la conversión participe como instrumente lleve los criterios de Cristo en su vida diaria hasta las dimensiones comerciales, culturales y políticas al hacer propio ese estilo de vida que nos vino a enseñar.

 Por lo tanto, la formación sólida y permanente del catequista es fundamental para perseverar en la fidelidad y vivencia de la fe. De esta manera la catequesis no es una materia más a impartir, como simples maestros, hay que retomar la raíz de lo que debe ser un catequista y asumir el papel de discípulo.

 ¡Tú, catequista, eres uno de los apóstoles de la nueva evangelización!

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